1991 fue el año que cambió la música para siempre. Nirvana llevaba el indie al mainstream con 'Nevermind', y revolucionó el panorama internacional en unos meses. Pero tan solo unos días antes, Metallica había lanzado el 'Black Album', uno de sus mejores trabajos, y el disco que en cierto sentido, marcó el fin de una era.
Fuente: Fonosfera